
Bueno, ayer por fin la pude ver, tras arduos intentos, me las ingenié y lo conseguí. Ya venía avalada por el consejo de mi hija, de la que me fío mucho en cuanto a gustos cinéfilos actuales. Pero la gran paradoja es que ella habla de referencias: no la ha visto. Con lo cual, pues uno se puede imaginar.
Personalmente a mi ni me emocionó ni me aburrió. Una película con aire a las viejas películas en blanco y negro.
El argumento, ambientada en los años sesenta es el de una niña, de dieciseis años que tiene que dirimir entre la educación académica y el amor "fou"; no está mal, y a mi probablemente me haya gustado más porque la protagonista, inconmensurable en su papel, me recuerda un poco a mi propia hija. Estoy de acuerdo con ese cinco que le dió mi amigo Prometeo. Nada más que decir. No está mal para pasar el rato, no está mal para que alguna adolescente la vea y pueda sacar conclusiones. La vida es así y no todo es de color rosa, verde o azul, también hay clarooscuros.
Esta película inglesa de 2009 ha estado nominada a los Oscars. Su directora es Lone Schefirg, y los protagonistas son Carey Muligan, lo mejor de la película, Alfred Molina, lo segundo mejor de la película. Hace un cameo Emma Thonsson y del resto mejor no acordarse.

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